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Juan Eladio Palmis.
Martes, 17 de julio de 2012

Como muy poco, la señoría, una bastarda

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[Img #3501]Y todos aquellos que de un modo entusiástico han aplaudido, también lo son, y desde ese segundo han dejado de ser representantes de nada ni de nadie, por mucho que la partida en la que se ha convertido el partido popular los mantenga dentro de sus filas, donde ya la delincuencia es más abundante entre sus despachos, escaños y gentes, que en los pasillos de cualquier penitenciaria.

Si existiese un mínimo de decencia política, todos esos miserables “comemieldas” que se sentían extremadamente felices aplaudiendo los recortes que le afectan a los más necesitados del país, ni cumplen con el mandato primero de su asiento que es el de ver el modo de velar por el bienestar social de sus representados, y no, por el contrario, hacer cuanto está en sus manos, basados en razonamientos que ni ellos mismos se los creen, para cargarse el llamado por ellos estado de bienestar, como si sus bastardas señorías entendieran que todo el mundo vive como ellos, y ellos, hijos del dios mayor, son los que tienen que fijar cuales son los listones que limitan las “posibilidades” de vida de un español, en referencia de un alemán, o de un francés, cuyos políticos, por cierto, cobran mucho menos que nuestros inútiles y pasivas señorías.

Hemos pasado, por culpa de las políticas neoliberales, que por cierto en ellas nada manda ni ordena el rojerío, de estar viviendo en un mundo que ya estaba, aunque solo fuera mirando, las necesidades de los más pobres de la tierra, a, gracias a todos estos bastardos neoliberales de confesor privado, a abandonar toda mirada que no tenga como fin primordial el ver lo que la masa política tiene que hacer para seguir engañando a una millonada de bobos con gestos repetidos, pero que, hasta ahora, les ha dado un resultado inimaginado.

En la campaña, fuera la corbata, hablar de igualdad y justicia aunque les haga daño en la lengua. Después en el poder, vencedores y vencidos en las elecciones, subirse de común acuerdo los sueldos y prebendas, haciendo una mafia con distintas bandas al mejor estilo de Chicago, donde los amichis encuentren unos suntuosos cargos donde no hacen otra cosa que medrar.

Esa es la acción social que nos está jodiendo. Ahora bien, para serles fieles a las leyes naturales, ante esa acción jodedora, deseandico estoy de ver la reacción del pueblo para joder a ellos, y aquí estoy para lo que haga falta. Y como ellos, sin limite de nada. Salud y Felicidad.

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1 Comentario
COPIRAID
Fecha: Viernes, 2 de noviembre de 2012 a las 12:56
Si existiese un mínimo de decencia política, todos estos miserables “comemieldas” que se sienten extremadamente felices aplaudiendo los recortes que le afectan a los más necesitados, ni cumplen con el mandato primero de su asiento que es el de ver el modo de velar por el bienestar social de sus representados, y no, por el contrario, hacer cuanto está en sus manos, basados en razonamientos que ni ellos mismos se los creen, para cargarse el pueblo,su economía y el futuro de nuestros hijos, como si sus bastardas señorías entendieran que todo el mundo en Mazarrón vive como ellos, y ellos, hijos del dios mayor, son los que tienen que fijar cuales son los listones que limitan las “posibilidades” de vida de un ciudadano en Mazarrón, cuyos políticos, por cierto, cobran mucho menos que nuestros inútiles y pasivas señorías.

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