La situación es muy delicada en Murcia, en la Comunidad Autónoma, hasta el
punto de que es probable que los funcionarios, más de sesenta mil, no puedan
cobrar la paga de la cuesta de Setiembre. No lo digo yo, lo afirman altos cargos de la Administración autonómica, en
incluso la tímida, la bonachona, el complaciente periódico del Régimen, el diario La Verdad, en un ataque de sinceridad jamás visto
en los últimos cien años, cuando fueron aplaudidores batiendo las palmas de sus
primeras planas.
El director general de la Función Pública, Enrique Gallego, alarmó a los
sindicatos sobre ésta cuestión al aludir a la precariedad de la situación
financiera y declarar que el pago de la nómina de setiembre no está asegurado.
El clima de confusión, las declaraciones contradictorias,
los desmentidos y el penoso pesimismo, se ha venido incrementando en las
últimas semanas, hasta explosionar con el desacierto de la Televisión de Ramón
Luis, con una serie de declaraciones torpes, torticeras y cínicas que deja sin
credibilidad a este parcial medio que ama tiernamente al presidente, un medio que cuesta muchos millones, en el que
los más perjudicados son los trabajadores y trabajadoras de un juguete que ya
anunciamos que tenía los días contados a pesar de las bravatas de su mentor, el
camarada José Antonio Ruiz Vivo.
Todos los recortes, reformas, inversiones, cuentas de la
vieja y de la lechera parecen que no basta para sacar a flote a esta Comunidad
que ya ha solicitado 300 millones de euros, cincuenta mil millones de pesetas,
para poner parches de urgencia a una Hacienda Pública Regional que con la
nacional, están a punto de irse al garete o a otra parte olorosa y
desagradable.
En este ambiente amargo y desesperado, los dos máximos
culpables del desaguisado murciano, Valcárcel y Juan Bernal, aparecen groguis
por los golpes que están recibiendo en este cuadrilátero griego, en los que
ponen muchos rostro de sonados. Como si estuvieran en Babia. O en las Batuecas.
Me da mucha tristeza y pena este pueblo murciano que anda
dando traspiés, pero se merece lo que tiene, aunque en honor a la verdad no hay
alternativa ni oposición razonable y con sentido común. Basta con mirar a un
lado y otro, y encontrarnos con los González Tovar, los Navarro, los López, los
Ramón Ortiz y una larga compañía de actores discretitos, que no saben sacar
partido a la hecatombe pepera. También parecen zumbados, entre la política de
Ramón Luis y el tremendo calor de este verano, prólogo de un otoño caliente,
que esta vez se in iniciará en el septiembre negro que nos espera, a las
órdenes de Rajoy, Merkel, Draghi, a la espera de recuperar la soberanía
nacional......y la vergüenza política.
Un servidor, pensionista hastiado, se despide hasta septiembre,
mes en el que Rajoy nos va a dar "parpelo", montando otro cirio de
reformas y recortes. Que Dios nos pille confesados, a los que creemos en algo
etéreo.
NOTA DEL AUTOR.-Empezamos con La Verdad y terminamos con ella felicitándola por su tesón y entusiasmo, al menos en este caso. Publica, en su página LA CHINCHETA, el amado colega, una fotografía del famoso y monzoniano castillo de Monteagudo y otra del delegado del Gobierno, monseñor Bascuñana, bajo el sabroso título SETENTA DIAS SIN SOLUCIONARLO. Se trata del pésimo estado, verdadero vertedero, de ese icono murciano y católico. Se critica el feo aspecto del sacrosanto lugar. Llevan setenta días escribiéndolo, pero para nada. No relatamos una anécdota , es algo mucho peor, es la estampa de una Murcia sin dignidad histórica, al menos de sus autoridades. Es como un mal chiste, como esas declaraciones saduceas del ínclito Jesús Samper, que admite ahora, a estas alturas, que es muy difícil encontrar inversores para levantar el parque temático de la Paramount Picture.Natural hombre, natural. Os habéis vuelto locos, y como diría el clásico, a buena hora mangas verdes. Es la Murcia de la chapuza que no queremos y que nos ofende muy intimamente.