A la derrochona, inculta por su propia esencia, que solo le
salen las cuentas dándose golpes de fe con el puño cerrado en el pecho, el
maestro, el profesor Sánchez Gordillo, andaluz ejerciendo de conciencia, es
para ellos y sus comostias, un mal sueño; un bicho a pisar y aplastar porque
está espejeando aquello que siempre debe de estar bajo la alfombra, entre la
abundante basura social que producimos cada día.
Si se quiere ver la rabia en su mas clara expresión, vasta
con ver el gesto, lo que opinan al respecto de él los incultos Roucoos y
Valeras, y su pléyade de seguidores que, en el abuso social, en la esclavitud,
ven con toda claridad la sociedad que ellos dicen que “su” dios manda.
A cañonazos. Tergiversándolo todo con una desfachatez de
siglos, con un costo de millones de muertos, la derechona que vive parasitando
a España, que ni es española y solo lo
es de sus propios intereses, quieren que el profesor Sánchez Gordillo, porque
saben que un maestro luchando también esta enseñando, reviente como un ciquitroque,
porque la verdad, la realidad, no es buen ingrediente para amasar el pan de
gentuza, que solo miran hasta donde acaban sus mezquinos intereses.
Ya está España como le gusta a la derechona que esté: de
rodillas, y algunos imbéciles bailando. Ya está España como al clero le gusta
que esté: de rodillas y algunos imbéciles bailando y porfiando.
Y ya está España como a la gente de buena voluntad no le
gustaría que estuviera: con un libertador en los caminos, como ejemplo, guía y conciencia de una decencia a lo
Mahatma Gandhi y a lo Che Guevara.
Salud y felicidad.